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5,7

Salambo

«Salammbô» apareció en las librerías el 24 de noviembre de 1862. Su éxito fue inmediato y duradero. Eugenia de Montijo se enfrascó en la novela hasta altas horas de la noche y el Emperador se interesó por los ingenios de guerra inventados por Flaubert. «Salammbô» se puso de moda. En los carnavales de 1863 las señoras se disfrazaban de cartaginesas. Sin embargo, la prensa satírica caricaturizó a los personajes de la novela y la crítica sería mostró ciertas reservas hacia la novela. Para Flaubert la escritura de «Salammbô» fue una tarea gozosa y dio en ella a concomer el rico tesoro de imágenes, formas y colores traídas de su viaje a Oriente, conjugando la emoción plástica con la resurrección del pasado.He querido fijar un espejismo aplicando a la Antigüedad los procedimientos de la novela moderna, afirma Flaubert a propósito de «Salammbô». Flaubert se revela en su novela como un refinado pintor de masas y de paisajes que sumergen al lector en una atmósfera de ensueño, pero también en una brutalidad de pesadilla. Todo un compendio de atrocidades son descritas en una novela que no sólo es representativa de un clima moral e intelectual, sino que es también expresión de algunos de los más íntimos anhelos y actitudes de su autor.
  • ISBN 9788437619729
  • Nº PÁGS 336
  • AÑO 2005
  • EDITORIAL CATEDRA

Citas de Salambo

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Críticas para este libro

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FAUSTO

ENTRE LO BELLO Y LO EXCESIVO

Es una lectura que requiere esfuerzo y paciencia. Aún así, mereció la pena.
La trama: la revuelta y asedio de los mercenarios contra Cartago, y una historia de amor trágica, quedan eclipsadas ante la enorme facultad de Flaubert por la descripción. Su trabajo por la documentación y la obsesión por las imágenes literarias, quedan reflejados en todas sus páginas. Hace un acopio de detalles, descripciones y observaciones minuciosas de todo. Nos muestra la fabulosa Cartago con todo su lujo, sus ritos religiosos, sus gobernantes y ciudadanos, sus costumbres, construcciones, etc. Sin olvidar todas las peculiaridades de los demás pueblos bárbaros.

Usa un lenguaje poético con muchas comparaciones y metáforas. Hay párrafos bellos y esplendidos que es una gozada leerlos, pero también hay fragmentos confusos, recargados y bastante tediosos.
Otra de las cosas destacables, son las numerosas narraciones con información histórica, amenas, instructivas y algunas son de lo más curioso. Aquí incluyo las batallas, donde describe las crueldades del asedio, y sus formas de luchar. Pero al igual que antes, también hay excesos en sus detalles.

Para mi gusto es una buena novela, que hubiera sido mejor si no hubiese puesto tanto empeño en analizar el contexto histórico, y hubiera dado más importancia a los protagonistas. De todas formas, Amílcar me parece un gran personaje (con su aparición gana interés la novela) que se debate en cuestiones de honor, justicia, amor a sus hijos y venganza.


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