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Crítica de MarpilucaEmboscada

Marpiluca

Fiona vive en una preciosa isla frente a la costa de Seattle. Su profesión es adiestradora de perros y establece muy buenos vínculos con los cachorros –y no tan cachorros– que la rodean y que llenan su vida de una alegría que añoraba desde hacía mucho tiempo: desde que consiguió sobrevivir al ataque de un asesino en serie.

Su relación con los hombres parece estar a punto de cambiar cuando conoce a un hombre atractivo y desesperado porque su cachorro de labrador lo muerde y lo destroza todo. Nunca para quieto y ya no sabe qué hacer con él.

Emboscada es una historia inteligente y llena de encanto. Nadie permanecerá indiferente ante la curiosa relación entre Fiona y sus perros, y ante la certeza de que, en verdad, a quien hay que adiestrar es a los amos.

Pues desde luego, es verdad lo que dice la sinopsis. Con esta novela se aprende mucho del trato con los animales, en este caso con los perros, y sí es cierto que es mejor entrenar a los amos, jajaja.

Nora Roberts es una escritora que me sorprende cada día más, no hay tema que se la resista. La historia me ha parecido muy entretenida, con momentos graciosos, y con unos personajes variopintos que me han resultado agradables y sinceros. Por otro lado, la autora además, nos muestra el pasado de Fiona con su correspondiente intriga, como no podía ser menos y con una bonita historia de romance entre los protagonistas.

Fiona Bristow es una mujer inteligente, guapa, que no depende de nadie, que vive en una isla preciosa y que se dedica a entrenar perros. No es millonaria, pero el negocio le va bien.

Principalmente entrena a perros de rastreo y están buscando a un hombre que ha desaparecido en el bosque hace tiempo. Hala, la intriga ya está servida y la tensión también con la colaboración de sus ayudantes.

Simon, el protagonista masculino de la novela, es un hombre guapo, de talento, algo mohíno. Se ha ido a vivir a la isla para tener inspiración para su trabajo, porque es un verdadero artista en lo que hace. Quiere tener descanso y paz, peeeeero... tiene un cachorro. El perrillo es un verdadero dolor de cabeza, todo lo rompe, no para, y consigue desesperar al protagonista. Me he reído bastante con el chucho. ¿Qué pasa entonces? Pues que decide llevar el cachorro a Fiona, para ver si puede entrenarlo como Dios manda.

Las cosas no son tan sencillas como Simon pretende, pues para entrenar al perro él debe ser el entrenado.

La tensión viene dada, además de por el romance entre ambos, por lo que le ocurrió a Fiona años antes, con un asesino en serie. Un criminal que raptaba a mujeres jóvenes, las llevaba a un lugar apartado y las estrangulaba. Fiona consiguió escaparse por los pelos, pero es algo con lo que vive, el miedo aún está en su cabeza porque... ¿realmente ha terminado todo con ese criminal, aunque esté en la cárcel? ¿Y si sale?

En resumen, esta es una novela que tiene intriga, crímenes, tensión a raudales, un romance bonito, unas escenas muy divertidas. Y a todo eso se le une lo que se aprende con la historia acerca de las mascotas. Yo he disfrutado con la lectura de este libro.

― Fuente

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