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Crítica de DWNicholsUn extraño en mi cama

DWNichols

Diré para empezar, que ésta es la primera novela de Sylvia Day que leo (no, no he leído la trilogía Crossfire ni creo que lo haga. Si os dais una vueltecita por mis reseñas, veréis que la contemporánea no es mucho de mi agrado excepto por algunas autoras muy determinadas). Siendo así, entré en su historia sin tener ninguna idea preconcebida de lo que iba a encontrarme.

Sin lugar a dudas, es más erótica que histórica. Hay sexo, y más sexo, diálogos sugerentes, más sexo... ¿He dicho que hay sexo? Y aquí se produce un pequeño dilema en mi mente ignorante: ¿realmente eran tan permisivos con las mujeres en esa época? Yo creo que más bien no.

Me explico. La autora nos cuenta que la protagonista ha tenido varios amantes desde el momento en que quedó viuda, pero eso no ha significado en ningún momento que fuera rechazada socialmente. Teniendo en cuenta que no tuvo hijos de su marido, el título pasó al varón de la familia mas cercano en la línea de sangre; la mayor parte de la riqueza y el poder van asociados al título, así que al quedarse viuda ella pasó a ser... nada (aunque fuese la hija de un duque). Por lo tanto, en el mismo momento en que empezasen a correr chismes de ella, perdería la credibilidad social y quedaría apartada del beau monde. Por lo tanto, históricamente hablando, esta novela no se sostiene por ningún lado (recordemos el doble rasero por el que siempre se han medido las conductas de hombres y mujeres).

Por otro lado, la forma en que se habla de lady Pelham al principio (Era una mujer extremadamente selectiva y sólo se quedaba con un amante durante años. Ya hacía dos que llevaba a Markham atado con una correa muy corta...) da a entender que tiene ya una edad y unos cuantos amantes a su espalda, pero más adelante te sorprende diciendo que sólo tiene 26 años. Conoció a su marido nueve años antes del inicio de esta historia, cuanto contaba con 17. Y todavía no hacía cinco años que se había quedado viuda.

Lo siento, pero no me salen las cuentas. Si su costumbre es quedarse años con cada amante, pero no hace ni cinco que es viuda... ¿de dónde le viene la fama de devora hombres a la que tanta alusión hace la autora una y otra vez durante el primer capítulo? Si no le ha dado tiempo de tener más de tres... como mucho. Y de hecho, en el primer capítulo sólo se hace referencia a dos.

Después está la historia secundaria del hermano de Pel, Rhys, y su fulminante enamoramiento. Lo siento, pero aunque proporciona algún que otro momento divertido y sexo (de eso hay mucho por todas partes. ¿He dicho que es una novela fundamentalmente erótica?), da la impresión que la autora simplemente la incluyó para alargar la novela un poco más, pues no aporta nada de nada a la trama central, además de empezar de golpe y porrazo hacia la mitad de la novela. (Aquí tengo que aclarar que los autores norteamericanos no cobran en base a lo vendido, sino por palabra escrita. Cuanto más larga es una novela, más cobran de la editorial).

Si yo estuviera llena de prejuicios, diría algo como: bueno, es una novela indudablemente erótica, de eso tiene mucho, no se puede pedir más. Pero resulta que no tengo prejuicios en ese aspecto, que me encanta la erótica y la romántica bien escrita y documentada, y que esta novela, aunque es amena de leer, falla estrepitosamente en el segundo punto.

Dejando de lado estos pequeños inconvenientes que le quitan toda credibilidad a la historia y a los personajes, la novela no es mala. Es divertida en algunos momentos (sobre todo, los diálogos picantes, aunque algo artificiales dada la época), emotiva, intensa... Sirve para pasar un buen rato sin analizar lo que lees. Si te gusta la histórica probablemente te pasará como a mí y no la disfrutarás, pero si te encanta la erótica y eres capaz de dejar de lado estos pequeños inconvenientes, con toda seguridad esta novela te gustará.

― Fuente

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