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Estación Coghlan y otros cuentos

En los catorce relatos de “Estación Coghlan”, los personajes de Mempo Giardinelli son pasajeros en tránsito que enfrentan todas las estaciones del alma.
Desde la publicación de su nuevo libro, Estación Coghlan y otros cuentos, Mempo Giardinelli no ha dejado de expresar, abiertamente, lo que para él significa esta obra: “Es mi retorno, después de muchos años, al cuento, el género que más amo y en el que me siento más cómodo”.
Y en esta vuelta, Giardinelli lo hace con una sutil belleza poética, con una prosa a veces violenta –como de una escritura turbada de fiebres en las que el papel, debajo de cada palabra, pareciera ir desgarrándose-.
Los catorce relatos que integran Estación Coghlan van dejando huellas en la lectura: andenes donde pasea el alma, vuelos y aeropuertos en la realidad de un sueño, el puerto de Buenos Aires lleno de memorias y Sudestada, las lágrimas de un amigo en Nochebuena, el amor y la envidia en cinco fotografías, un viaje en ómnibus cargado de sensualidad, la indiferencia mamada desde niño y vuelta resentimiento…
Y así, más y más, muchas más huellas que parten desde “Estación Coghlan” y viajan hasta “La otra forma de la espada”, un recorrido en el que los personajes observan como aturdidos ese mundo en que les ha tocado andar muchas veces en silencio, tratando de comprenderlo o de cambiarlo –como en los relatos “Desembarco en la memoria”, “Naturaleza muerta con odio”, “Kilómetro 11” o “Tito Nunca más”–, intentando vivirlo con esa auténtica intensidad que sólo habla desde el cuerpo desnudo y sediento de caricias, como en “Sentimental Journey” o “Meheres come moras, esperando”.
En Estación Coghlan los personajes de Giardinelli dejan verse desde lejos y desde muy cerca, muy adentro, mostrando libremente sus anhelos y sus hastíos, transitando con verdadero peso, sin liviandad, ese mágico y real mundo creado por el autor, entre otras novelas, de La revolución en bicicleta, Luna caliente, Santo Oficio de la Memoria y Visitas después de hora.
“Demasiado país –pienso, mordiéndome un labio, alterado por una emoción intensa que incluye ansiedad, dolor y miedo-. La literatura argentina es una Babel levantada por los descendientes de Noé a pura soberbia y a los que Jehová castigó imponiéndoles la confusión de la lengua. (…) A ese país vuelvo. A esa memoria inextinguible. ¿A ese destino? Miro el puerto, reconociendo el amanecer en algunos edificios de Buenos Aires”.
En este retorno a uno de los géneros de mayor tradición rioplatense, esta obra se transforma en un andén indispensable para observar el país y su historia, allí no sólo hay “árboles y plazas y el cansino paso del tren (…) es la patria chica más chica de cada uno”, es un recodo en el que hay que detenerse, en el que es necesario descender para comunicarse con uno y con los otros, para enfrentarse al pasado y sus fantasmas, para redimir las culpas que hayan quedado pendientes, para amar y soñar… en silencio y a toda voz.
  • ISBN 9789871222063
  • Nº PÁGS 222
  • AÑO 2005
  • EDITORIAL Ediciones B

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