Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia y realizar tareas de analítica. Al continuar navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies
4 votos
8,8

No me olvides

Querido diario: ¿Por qué la vida es tan difícil?
Cuando me sorprendieron robando, creí que el mundo se derrumbaba. Fue una estúpida travesura, pero eso no fue lo peor: la jueza me impuso una pena de trescientas horas de servicio comunitarios. ¡Toda una eternidad!
Claro que nunca hubiera creído que me encantaría trabajar en un centro asistencial, y que alguien como Gabriel se cruzaría en mi camino.
Desde que lo conozco, me siento otra persona. Tenemos tantas cosas en común, y se nos acaba el tiempo... ¡Ahora querría que esas trescientas horas fueran eternas!

PD: ¿Cómo se le dice adiós a alguien que se ama?

    Críticas para este libro

    Avatar del usuario LoreelyG
    LoreelyG

    una muy conmovedora historia, nos hace reflexionar de que a veces la vida se nos va en prejuicios y preocupaciones banales cuando en realidad hay instantes por muy pequeños e insignificantes que parezcan, que valen la pena vivir y recordar para toda la vida.


    SUGERENCIAS