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Contra los nacionalismos

El nacionalismo se robusteció a raíz de las revoluciones liberales burguesas. En lugar de los vínculos personales en que sustentaba la lealtad al señor feudal o la sumisión al monarca absoluto, se abrió camino un nuevo tipo de relación: la del ciudadano libre dentro del marco del Estado-nación, formado por una unidad compuesta de elementos comunes como la lengua, la cultura y la historia. Los límites del territorio albergaban un Estado constituido por una colectividad claramente diferenciada de otras.

El nacionalismo no nació en siglo XIX, sino que hundía sus raíces en los siglos bajomedievales como elemento de reacción al feudalismo.
La Revolución Francesa intensificó el movimiento como medio de exaltación de la nación frente a la monarquía absoluta.

Napoleón alentó los nacionalismos: en Italia criticó la presencia de los austríacos y ayudó a crear un reino nacionalista en Nápoles dirigido por Murat, un general suyo. Pero al mismo tiempo, el imperialismo agresivo que llevó a cabo estimuló los movimientos nacionalistas en su contra, como en el caso ruso, español o alemán (éste último abanderado por Prusia).

Con la Restauración el nacionalismo constituyó una fuerza opuesta a los intentos de una ordenación artificial de los estados; ocurrió con los belgas, incómodos en su integración con Holanda; también con los polacos, que rechazaron la dependencia del Imperio Ruso; checos y húngaros, por su parte, intentaban desligarse del Imperio Austríaco.

El paradigma del nacionalismo europeo lo constituyeron las unificaciones de Italia y Alemania, ambas con un marcado carácter centrípeto frente a los movimientos independentistas que se desarrollaron en los dominios austríacos y turcos.
Sobre este mismo tema me gustaría también traer aquí otra cita que me parece muy valiosa y que menciono en mi libro. En ella Josep M. Colomer, en su ensayo Contra los nacionalismos (Anagrama, 1984), nos resume las características principales del nacionalismo:

El nacionalismo es la doctrina o filosofía que atribuye entidad propia, diferenciada a un territorio, a sus ciudadanos y que propugna como valores el bienestar, la preservación de los rasgos identitarios, la independencia, la libertad, la emancipación, la gloria y lealtad a la considerada como nación propia.
  • ISBN 9788433911131
  • Nº PÁGS 128
  • AÑO 1984
  • EDITORIAL Anagrama

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