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Crítica de JoelAcheLa tumba de las luciernagas

JoelAche

Muchas veces los libros nos ofrecen esperanza, a veces creemos que la vida de los personajes mejorará en algún momento, creemos que el autor no será tan cruel para continuar contando las desgracias de alguien, pero Akiyuki Nosaka rompe con todo esto.
Al leer las primeras páginas de La tumba de las luciérnagas me convencí que al igual que en la vida no toda la historia puede salir bien en un libro, ya que al inicio y al final el personaje aparece para morir.
Aunque a veces el libro se vuelve complejo porque están desorganizadas algunas escenas que se mezclan con los diálogos y con los pensamientos del personaje, termina siendo una conmovedora historia que refleja una realidad cruda que pocos se atreven a recordar por completo.
El protagonista (Seita) es un niño que crece en el escenario de la segunda guerra mundial. La ciudad donde vive es acechada constantemente por los bombardeos de los aviones. En unos de estos ataques muere su mamá y él tiene que mudarse junto a su hermana menor (Setsuko) donde una tía que no los soporta, la tía cuando tiene la oportunidad les recuerda los viejos tiempos en los que los niños gozaban de todas las comodidades, además, son odiados por todos los vecinos ya que lo consideran egoísta al preocuparse demasiado por su hermana menor y no ayudar con los incendios y la reconstrucción del lugar. Su padre es un oficial de la marina japonesa que ignora lo que sucede en casa.

― Fuente

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