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Crítica de EllaRothThe Iron Daughter (The Iron Fey, #2)

EllaRoth

No sé si fue error mío leer inmediatamente esta secuela de The Iron King, quizá debí poner un libro de por medio.

Escribo esto porque Meghan Chase estuvo absolutamente insoportable en esta entrega. Llorona y forzada en gran parte de la historia. Miren, sé que no soy una romántica del tipo cursi, pero aun así me gusta el drama y el amor trágico. Y en especial este libro tenía TODO para ser de Esos libros y hacerme llorar por la imposibilidad de su romance, un “Romeo y Julieta” en el “Sueño de una Noche de Verano”. Y todo quedaba en Shakespeare, pero no. Antes dije que si bien Meghan Chase no era una Rose Hathaway (Vampire Academy — Richelle Mead) tampoco era una Ever (Inmortales — Allyson Nöel), me rectifico totalmente.

El principio de este libro es bastante aburrido, aunque le doy el beneficio de la duda porque antes leí “Winter’s Passage” y quizá por eso me pareció repetitivo. La historia comenzó a ponerse interesante recién cuando aparece el (mí) príncipe Ash, porque antes de eso no es más que Meghan lloriqueando por él.

A partir de ahí es cuando la historia comienza a ponerse algo interesante, el desmadre estalla, el rey Oberón hace su aparición para luego poner Poker Face por culpa de Meghan, traiciones, muertes que no esperaba, reaparecen Robin y Grim, aunque no necesariamente en ese orden. Tampoco los voy a spoilear tanto, pues.

Luego de que un juguete climático importante es robado poniendo en peligro no solo a Faeryland sino también al mundo Mortal y una que otra cosilla más pasa, Ash y Meghan deciden ir a buscar el aparato ese.
Hubo momentos mientras los principitos iban pos el juguete que me sentí como la mierda (en el buen sentido, ya sabes, descorazonada, desgarrada de adentro hacia afuera, muriendo de dolor, eso) por culpa de Arelia, o sea, si las ex-novias vivas son jodidas, una muerta lo es más porque no le puedes sacar los ojos u.u cosa que me gusto, por la tensión emocional a la que nos lanzaba Julie.

Solo que hasta allí llego todo, el príncipe se va por su lado y, Meghan y la historia básicamente cae en lo que todos las historias para adolescentes es: Oh, ¿a quién quiero más?, de acuerdo admito que es un poco exagerado ¡pero es que es malditamente insoportable!

En este libro aparece de nuevo Ironhorse, el cuál se robo mi corazón, en serio me encantó, porque a pesar de que cambio de bando, por decirlo de algún modo, su Cambio no hace que pierda su personalidad, sino que la fortalece más, me hubiera gustado leer mucho más de él, lastima. Grim reaparece (adoro a ese gato) para poner patas arriba y darle sentido a la historia. De ahí la historia toma forma, aunque la explicación por parte de Grim y la falta de necesidad de explicación de Meg me parecen un poco absurdas. O sea, si me dicen que hay un “Rey Falso”, yo voy y pregunto quién es ese que se dice Rey, no lo acepto así por las buenas… o quizá es sólo cosa mía.

Nuevos personajes, malvados reciclados y algunos ya cantados, es lo que nos da “The Iron Daughter”

― Fuente

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