Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia y realizar tareas de analítica. Al continuar navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies
MayAbiatti

Todo comienza con la aún inconsciente Jocelyn, en el hospital, al cuidado de su hija y Luke. Cada uno haciendo sus vidas normales, o por lo menos intentándolo. Clary ha estado evitando a Jace por los sentimientos que éste produce en ella, y que son prohibidos para ambos. Y por ello se ha refugiado en su mejor amigo: Simón, quien la ama como nunca ha amado a alguien, si es que se puede saber eso a los quince años.
Pero las cosas no pueden ser color de rosa, no para los cazadores de sombras. Los padres de Alex e Izzy vuelven de Idris y con ellos el pequeño Max. La matriarca castiga severamente a Jace porque piensa que él sabía del engaño de Valentine, diciéndole que por qué siguió con el juego de su padre. Él intenta convencerla que no fue así, pero ella no le cree, así que decide marcharse del Instituto.
Es así como Clary vuelve a inmiscuirse al mundo de los subterráneos, en ayuda de aquel cazador, que según, le roba el aliento. Una serie de retos deberán enfrentar, unos que los llevarán a descubrir cosas nuevas, como la chica lobo que aparece: Maia. Al principio no será de tanta importancia, pero con el paso de las hojas tomará protagonismo. Ella es una de las testigos de la muerte de un cachorro de su manada, al cual le drenan toda su sangre. Lo mismo sucede con una chica hada y un brujo. Esto es para llevar a cabo un ritual que, además, necesita la sangre de un vampiro joven. Todo esto a manos de Valentine, quien seguirá moviendo los hilos en este tomo.
Pasarán por la corte de la Reina de las hadas, Seelie. Se verán entrometidos en la pelea de los vampiros por causa de quién es realmente el líder, en donde algo no muy bueno le ocurrirá a Simón. Jace y Clary seguirán distanciados debido a aquello que mencionó Valentine en el primer libro y, por sobretodo, deberán afrontar a la Clave, que cada vez pone más ojos en Jonathan y Clarisa debido a lo que son. Y la inquisidora Herondale no tendrá piedad de nadie… o tal vez sí.

Opinión personal
(contiene spoiler):
Cuando leí el resumen de este tomo, pensé que las cosas serían distintas, pero no fue así. Al igual que la primera parte ésta no fue la gran cosa, esperaba mucho más.
Para empezar, siento que la contraportada se contradice de lo que realmente pasa en el libro, quizás es cosa de la traducción de la historia, pero no le veo unión a ambos, en lo único que se asemejan es en la ola de asesinatos.
Tal y como dije al principio, esperaba más de este tomo. Una de las cosas que rescato es que tiene más acción que el primero, ya que ése era más para dar a conocer a los personajes, aun así, no lograron cautivarme. Sigo sin sentirme encariñada con alguno de ellos, a pesar que ya, prácticamente, llevo mil páginas leyéndolos.
En muchas ocasiones mientras leía, me recordaba a la saga de Star Wars, Luke enfrentando a su padre, diciendo que no se pasaría al lado oscuro. Algo muy parecido ocurre entre Jace y Valentine, creo que la diferencia más grande, es que, en este caso, ambos saben que son padre e hijo, además que Valentine no corta la mano de Jace.
Una aclaración, no estoy comparando los personajes porque desde mi punto de vista, Darth Vader o Anakin Skywaker, está en un lugar demasiado alto para que Valentine le llegue, siquiera, a los talones. Por lo menos con los personajes de Star Wars podías sentir, con los de Cazadores de sombras te quedas con el gusto a poco de sus personalidades y cariño que les puedas tomar.
Se habla, en varias ocasiones, del amor que sienten Clary y Jace. Pero no se muestra, es decir, no se da a sentir. Quizás es porque el libro que tengo no está bien traducido, mas, no he podido sentir mientras leo, no he logrado ponerme en la piel del personaje y poder sufrir, llorar, reír o lo que sea, junto a él o ella.
Sinceramente creo que le falta muchísimo desarrollo en lo que a eso se refiere.
Además no es posible que tanto amor surja en apenas unos meses, sí atracción como la que ellos sienten, ¿pero amor incondicional? No, creo que la autora exagera con eso.
Me gustaron las escenas de batallas, aunque no me encantaron ni quedé maravillada. Pero me gustaron y me resultaron interesantes.
Otra cosa que no acaba de agradarme es que Clary sigue siendo demasiado genial. Prácticamente no se le va una, y casi todas sus suposiciones son acertadas. Y también, en este tomo, tanto a ella como a Jace les aparecen unos poderes especiales que aún no se saben bien de donde provienen, pero tienen que ver con los experimentos que realizó su padre en ellos.
No hay mucho avance, en realidad, creo que estos dos tomos hubieran sido mucho mejor en uno. No creo que las cosas estén de más, pero sí que les falta más desarrollo. Ya veremos que sucede con el otro libro.
Hay un personaje que sí rescato, y ése es Magnus Bane, el brujo está genial.
No hay mucho más que decir que no se haya dicho en el primer libro, por eso esperaré al terminar de leer el tercero.
Nota: Como esta reseña estaba hecha antes de que el blog se mudara y antes que esta trilogía pasara a ser saga, se avisa que si se me pasó en algún momento que serán solo tres libros, no es así, Cazadores de sombras serán seis libros, hasta ahora…

― Fuente

Comentarios

Crítica sin comentarios


SUGERENCIAS