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Crítica de JoelAcheBonsai

JoelAche

Bonsái, del escritor chileno Alejandro Zambra nos cuenta la historia de Julio y Emilia. Para resumir la historia solo basta leer el primer párrafo y comprender todo el universo.
“Al final ella muere y él se queda solo, aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y que él se llama, se llamaba y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muere y Julio no muere. El resto es literatura”
A partir de este primer párrafo no queda esperar mucho, una narración en tercera persona que juega con las palabras repetitivas y que intenta crear un vínculo entre el lector, ya que su voz es familiar, lleno de trabas simples que lo único que buscan es confundirte. La historia es simple, sin sorpresas; es como tomar agua, ligera ya que sus capítulos son cortos y el número de páginas escaso.
Hay situaciones en la que se espera más, pero de inmediato desilusionan ya que la mayoría de sus personajes desaparecen en unas cuantas páginas, y vuelven a aparecer sin motivo alguno. Además de que se dejan abiertas muchas puertas
Ambos protagonistas son amantes de la literatura, y es esto uno de los puntos fuertes para alguien que busca encontrar algo bueno que leer ya que recomienda algunos libros que vale la pena revisar. El más resaltante de todos es el libro «Antología de la literatura fantástica de Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo». El relato que se resalta es el de Macedonio Fernández, llamado «Tantalia». Este relato parece de manera oportuna ya que intenta darle sentido a la novela en conjunto.
Otro de los puntos fuertes es la valiosa información que el autor da acerca de los Bonsái, y como es un error llamarlos “Árbol bonsái”.
“Un bonsái es una réplica artística de un árbol en miniatura. Consta de dos elementos:
El árbol vivo y el recipiente. Los dos elementos tienen que estar en armonía y la selección de la maceta apropiada para un árbol es casi una forma de arte por sí misma. La planta puede ser una enredadera, un arbusto o un árbol, pero naturalmente se alude a él como árbol. El recipiente es normalmente una maceta o bloque de roca interesante. Un bonsái nunca se llama árbol bonsái. La palabra ya incluye al elemento vivo. Una vez fuera de la maceta, el árbol deja de ser un bonsái.”

Es un libro de lectura rápida, vale la pena leerlo si quieres algo ligero, aunque en ocasiones se vuelve un tanto tedioso.

― Fuente

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