Usamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia y realizar tareas de analítica. Al continuar navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies

> > > Sentí que me encogía hasta convertirme...

  • Sentí que me encogía hasta convertirme en un minúsculo punto negro pegado a aquellas mantas rojas negras y a aquellos paneles de maderas de pino. Me sentía como un agujero en el suelo.
    Hay algo más desmoralizante en observar a dos personas que se excitan más y más locamente entre sí, especialmente cuando la única persona que sobra en la habitación es uno mismo".
    Sylvia Plath, La campana de cristal

SUGERENCIAS