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> > > No es que tuviera miedo, pero cada...

  • No es que tuviera miedo, pero cada vez me exigía más a mí mismo. Entonces me di cuenta de que la carta de la Principessa era para mí una auténtica trampa, una trampa supuestamente maravillosa, pero había infravalorado el asunto.
    Nicolas Barreau, Me encontrarás en el fin del mundo

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